El
poder de la fe logra resultados poderosos.
La
primera historia empieza cuando Norman Vincent observa en el lugar donde
realizan tatuajes un emblema que dice “Nací para perder”, y cómo es que algunas
personas se tatúan eso, el propietario del negocio le respondió: Antes de
tatuaje en el pecho, tatuaje en el cerebro.
Algunas personas se hacen la
idea que son perdedores dejan de creer en si mismos. Recordemos que los
ganadores son creyentes, los perdedores no lo son.
Debemos
de creer en sí mismos y claro tener fe en nuestro creador, creer que somos
seres llenos de magnificas cualidades por el hecho de que fuimos creados por Dios
y él no hace basuras.
La
segunda historia que se nos presenta es sobre William James un profesor de la mente, cuerpo y emociones él pensaba que
la fe al comienzo de realizar algún proyecto es lo único que puede garantizar
el éxito, tener fe en que la vida vale la pena vivirla y eso contribuirá a
crear ese hecho anhelado. Como hijo de Dios, se es superior a cuanto pueda
ocurrir, ser creyentes en que se puede resolver cuantas adversidades se nos
presenten en el camino.
La
tercera historia nos habla sobre Fred, un hombre desempleado pero con un ánimo
estupendo, alguien que a pesar de los problemas que pudiera tener mantenía una
sonrisa de oreja a oreja, la filosofía que él practicaba era “Lo que es mío me
llegará” pero lo más importante que poseía Fred era la gran fe. Después se
consiguió un trabajo con un inventor de cosas y los dos alcanzaron gran
éxito y fue muy respetado por todos los
que lo conocieron.
La cuarta
historia nos habla sobre Dale Carnegie, autor de un libro y un claro ejemplo de
cómo las persona con fe y creyentes en si mismo puede alcanzar el éxito, él en
su juventud tuvo grandes carencias pero siempre creyente en lo maravilloso que
es Dios.
Como la pobreza
fue una impulsadora para crear a un hombre exitoso siendo creyente y teniendo
fe.
La quinta
historia es sobre Melvin Evans que realizaba estudios de personal para las
compañías. Conoció a Jack contador que
con su esplendida actitud y simpatía se convirtió en un gran vendedor. La
principio no creía que fuera capaz de lograr ser un vendedor y ahí estaba su
error porque no creía en sí mismo había encontrado una zona de confort en el
puesto donde estaba que no quería salir de ahí. Se fue dando cuenta de las
grandes habilidades que tenía para vender. Y se convirtió en un exitoso
vendedor.
La sexta
historia es sobre un caso que se publicó en un periódico en donde se
encontraban cuatro mujeres en una
tienda. Tres vendedoras y una señora que estaba en el probador, un individuo
entro a asaltar esa tienda pero dentro de las tres mujeres reunieron muy poco
dinero, luego se fue con la que estaba
en el probador, le robo e incluso la lastimó. Cuando el presunto ladrón
pretendía escaparse de la tienda la señora salió y le dijo: ¡Deténgase! En el
nombre de Jesucristo, el ladrón se quedó paralizado y cuando la policía lo
interrogo dijo que esa señora tenía un
poder extraordinario no se explicaba lo que había sucedido cuando ella menciono
esas palabras.
El
séptimo caso que nos presenta es sobre
una señora que atendía en una cafetería con una actitud muy positiva,
anteriormente ella y su marido habían estado en la pobreza extrema que vivían
de la caridad de los demás, un día ella cansada de esa en esa situación con su
marido decidieron salir adelante. La pasar el tiempo ya tenía hijos
universitarios y otros que iban en camino. Recordaba el poder de la fe de cómo
salieron de esa situación en la que se encontraban.
El octavo
caso es sobre cuando alguien comete un error, que no sirva de estanque sino que
aprender para enfrentarse a los que vendrán más adelante citando un letreo que
dice “El que tropieza dos veces en la misma piedra, merece desnucarse”. Un
joven abogado lo habían expulsado de un importante bufet por un error cometido,
él pensaba que sería el final de su carrera. Leyendo un artículo que había sido
publicado sobre un puente que debajo de él pasa un tronco, después unas ramas y luego una
astilla pero enseguida el agua recobra su tersura. Comprendió que cuando
cometía un error el decía: “Es agua bajo el puente”. Recobro la confianza en si
mismo, y la fe en el futuro.
La novena
historia es sobre una carta había escrito una mujer en donde se encontraba
totalmente en depresión a pesar de que tenia un buen marido, ella creía que era
indigna del amor de Dios, no tenia confianza en si misma incluso llego a tener
la idea de quitarse la vida pero sabia que con eso nada resolvería y pidió que
Vincent le escribiera una tarjeta. Se la hizo escribiéndole que creyera en sí
misma que fue una creación de Dios y él no hace nada mal, que es feliz y
agradecida. Y le sirvió para salir de ese menosprecio que sentía por ella
misma.
EL décimo
caso es sobre Tim un vendedor que de todos era el peor sin energía. Pero al
pasar el tiempo se convirtió en un asombroso vendedor algo lo había hecho
cambiar al pasar un año era uno de los que más vendía y a los dos años fue el
mejor vendedor de ese año. En la entrega del reconocimiento conmovió a todos
con las palabras que dijo que era un fracasado total pero una noche decidió ya
no ser así y abrió una Biblia que la mamá le había dejado con una dedicatoria y
enseguida encontró una afirmación que lo hizo cambiar. A la mañana siguiente
hizo en el un cambio total desde lo físico hasta lo emocional y espiritual y
fue así como llego a ser el mejor vendedor. La afirmación que hizo cambiar a Tim
fue “ Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he
aquí todas son hechas nuevas” (Corintios 5:17).
Todo lo
que nos propongamos lo podemos lograr teniendo fe y creyendo en si mismos y sobre todo en Dios. Estas diferentes
historias todas tienen algo en común que sus protagonistas pudieron salir del
agujero donde se encontraban gracias a la fe y creyendo en si mismos. En esta
vida nada es imposible claro, siempre y cuando tengamos fe de que todo se puede
alcanzar. Han ocurrido maravillosos milagros, si nosotros día a día observamos
uno con el hecho de estar vivos. Quisiera exponer uno que viví. A mi papá le
habían diagnosticado cáncer y el doctor le aseguraba una semana de vida. Mi
mamá nunca perdió la fe y él estuvo con nosotros año y medio de vida más, Cuan
grande es Dios y maravilloso poder. Aunque mi padre ahora ya no este conmigo
agradezco por ese año y medio más que estuvo con vida que ni los doctores se
explicaban eso. Todo se puede con fe. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
El
éxito en el manejo de los problemas
El
que piensa positivo va obtener resultados positivos a lo que realice y aún así
teniendo problemas sabe que ahí esta la solución para resolverlos.
Dios
cuando quiere brindar un regalo no lo da en un empaque vistoso y así de fácil,
él lo da a través de un problema para poder observar la capacidad que tenemos
para encontrar solución y extraer de ese
problema lo que Dios nos quiere dar.
Jorge,
un hombre pesimista que estaba cansado de todos los problemas que tenía él lo
único que quería era que sus problemas desaparecieran, le comento a Vincent lo
que le sucedía y esté le respondió diciéndole que conocía un lugar donde todos
los que estaban ahí no tenia problemas y es el cementerio. Ese es el único
lugar realmente donde los que están ahí no tienen problemas, preocupaciones ni
miedos.
Él
que tiene problemas debería de alegrarse porque significa que esta vivo,
mientras problemas haya más vida poseemos y la
capacidad para afrontarlos.
La
persona que piensa positivamente sabe que con la ayuda de Dios podrá solucionar
lo que se le presente, tener fe en Dios, en lo que hacemos a diario y claro, fe
en nosotros mismos.
El
Instituto de Religión y Salud creado por Smiley y Vincent en donde trabajan
grandes profesionales en psiquiatría y psicología. En la estación de un
ferrocarril hay bastantes palomas pero una de ellas fue a dar hasta un hotel
revoloteando entre los que se encontraban ahí, algunos aseguran que dos días
enteros tardó la palomita.
La
preocupación o la angustia es lo que mayormente asecha al ser humano.
Otro
problema es el miedo, esa preocupación que se lleva al extremo. La ansiedad es
un sentimiento de que algo puede ocurrir, citando al Dr. Smiley Blanton: “La
ansiedad es la peor dolencia de un país”.
El
único remedio para poder vencer todo eso es con la FE, Fe en Dios, fe en la
gente, fe en su oficio, fe en uno mismo.
Vincent
en su juventud fue un muchacho a quien le costaba desenvolverse ante una
multitud de personas, pero nunca dejo atrás el sueño de ser un gran orador,
recuerda a cuatro hombres que le enseñaron en donde estaba el cambio para poder
alcanzar el éxito. El primero fue Ben
Arneson que le enseñó a través de un borrador, que es un objeto que hace
desaparecer los errores y deja el papel limpio y la capacidad que tiene para
rebotar. Pues lo que tenía que hacer era borrar esa actitud de inferioridad que
tenía.
William
Smyser le dio a Vincent dos libros, uno de ellos era las meditaciones de Marco
Aurelio que le ayudaron con su lucha por resolver su problema personal.
Rob
Rowbottom le aconsejó “No se empeñe en
instruir causa contra sí mismo” las escribió en una tarjeta para andarla consigo
mismo.
Años
después siendo todavía joven obtuvo el cargo de pastor en una iglesia pero
tenía problemas porque la congregación había disminuido y la deuda financiera
había aumentado. Dentro de sus feligreses estaba Andrews uno de los inventores
de la lavadora, Vincent le expuso sus problema y él modestamente le contestó
¿Ése es todo su problema? Le explico que todo problema tiene un punto blando y
solo es cuestión de encontrarlo aplicando la fe positiva.
Un
Director de una gran compañía le pidió cita para hablar con Norman, ya que él
había perdido esa capacidad para resolver los problemas que tenía en su
empresa, ya no lo hacía como antes y sus colaboradores lo habían estado
ayudando este tiempo, pero él necesitaba una cura para el problema. Le dio una
receta con afirmaciones diarias, una de ellas era “La paz de Dios que sobrepasa
toda comprensión en mi mente y en mi cuerpo”. Tiempo después un señor le fue a
dar las gracias es que llevaba con él el papel que le había dado anteriormente
al empresario, se la había compartido a sus amigos y les ayudo bastante en los
negocios.
Geroge
Cullum dice “Cuando encontramos roca muy dura, sencillamente nos ponemos más
duros que la roca”.
Branch
Rickey, un ejecutivo de béisbol hablaba con admiración de un jugador Stan
Musial él siempre esperaba el lanzamiento más duro para mandarla más lejos.
Ettinger
el editor de Vincent tenía un cáncer, él le llamo y le dijo unas palabras que
después de un tiempo lo escuchó dar un esplendido discurso.
George
Halas tenía un letrero en su oficina y su alcoba que decía “Nunca te acuestes
perdedor”. Podemos ser pensadores positivos y obtener resultados poderosos.
El
pensador positivo siempre atraerá cosas positivas, y el negativo siempre le
saldrá mal todo por la ley de causa y efecto.
Un
hombre de 93 años de edad había sufrido siempre el sentimiento de inferioridad
pero al leer el libro de Vincent logró abandonar su complejo. Y lo mejor es que
él decía “El futuro parece maravilloso”.
Todos podemos obtener resultados positivos si
nos proponemos cambiar de vestidura mental, sacar esos pensamientos negativos
que nos entorpecen a seguir adelante y llenarnos de pensamientos positivos y
así seremos grandes personas y alcanzaremos la plenitud de nuestra vida, claro
enfrentando siempre con Fe los problemas que se nos puedan presentar.